Chistes de Aterrizar

Estos son los 23 chistes de aterrizar y más graciosos bromas sobre aterrizar que matan de risa. Lea chistes acerca aterrizar que sean buenos chistes para niños y amigos en español.

Tabla de contenidos


Los Mejores Chistes de Aterrizar

Estos son nuestros mejores frases chistosas de aterrizar. Diviértete con un buen bromas de aterrizar en español con sencillo humor de aterrizar y fotos para reir.

  1. Aterriza una nave alienígena en un manicomio, llaman a la puerta los marcianos:
    -¡Hola! ¡Venimos de Marte!
    -¿De marte de quien?



Chistes Cortos de Aterrizar

Un chiste cortos de aterrizar breve puede contarse en casi cualquier momento o situación, puesto que no requiere de demasiado tiempo. Anécdotas cortas acerca de aterrizar muy bueno y tienen garantizada la risa.

  1. ¿que pasa si un avion aterriza en la pista???
    atropella a los bailarines

Chistes de aterrizar muy buenos y graciosos

Los chistes de aterrizar para niños y para amigas muy buenos y graciosos siempre son un éxito en las fiestas. La risa está garantizada cuando se comparten estas aterrizar bromas divertidas.

Marcianos en Lepe

Aterrizan dos marcianos en la Tierra y van a parar a la casa de uno de Lepe. Bajan los marcianos de la nave, se acercan a una casa y llaman a la puerta:
-Quién es?
- Venimos de marte.
- De marte de quien?

Esto son dos vecinos que se encuentran en el ascensor:
- Hola vecino.


- ¡Hola! Queria decirte algo vecino, el otro día mi gato se cayó por la ventana de casa y aterrizó encima de tu perro, lo mató.
- ¿Mató a mi perro cayéndose encima? ¡¡Si mi perro es un doberman cruzado con un rotweiler!!
- Sí, pero mi gato es hidráulico.

En un experimento de la NASA tenían a dos monos y un atlante, haciendo comunicación con los monos la NASA dice:
NASA a mono 1: Encienda motores (el mono encendió los motores)
NASA a mono 2: Aterrice la nave (el mono aterrizó la nave)
NASA a atlante: El atlante dice; ya sé, ya sé, que no toque nada, y le dé comer a los monos.

Un avión está volando a 150 metros del aeropuerto cuando el piloto dice:
Aquí avión, necesito pista para aterrizar.
Nadie contesta.
Aquí avión, necesito pista para aterrizar.
Nadie contesta a su llamada.
Aquí avión, necesito urgente pista para aterrizar.
Y se oye una voz que dice:
La pista es: Oro parece, plata no es.

Chicles en pleno vuelo

Paco, en el avión. Una azafata reparte chicles.
- Oiga, y esto ¿para qué es?
- Para que no tengan molestias en los oídos al cambiar de presión.
Todo va bien. Cuando aterrizan Paco le pregunta a
la azafata:
- ¿Y cómo me quito ahora el chicle de las orejas?

En las cercanías del aeropuerto el Capitán dice:
¡Aquí AIH346 a torre de control!, solicito permiso de aterrizaje.
Aquí torre de control, AIH346 proceda por pista 23N.
En la cabina el Capitán dice:
¡Demonios!, siempre hemos aterrizado en la 14W, ¿Dónde está la 23N?
Y el copiloto responde:
Ahí la tienes, que corta que es.
¡Corcholis!, dice el Capitán, pero que corta es. Iniciando aproximación.
Invirtiendo motor uno, dos. Invirtiendo todos los motores, freno aerodinámico al máximo, bloqueo ruedas.
El Avión toca pista y para justo al final. El Capitán vuelve a decir:
¡Rayos!, que corta que era.
A lo que el copiloto contesta:
Corta, cortísima, pero mira, ¡Que annnncha que era!

Dos ingenieros iban en un vuelo a Seattle.

Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento del medio. Al momento de despegar, un abogado se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos ingenieros. El abogado se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el ingeniero de la ventana dijo:
Creo que voy a levantarme por una Coca.
No hay problema, yo se la traigo, dijo el abogado.
En cuanto fue por el refresco, uno de los ingenieros tomó uno de los zapatos del abogado y escupió dentro. Cuando volvió con la gaseosa, el otro ingeniero dijo:
Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una.
Nuevamente el abogado se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro ingeniero tomó el segundo zapato del abogado y escupió dentro de él. El abogado regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar en tanto los ingenieros bebían con gusto sus cocas.
Cuando el avión estaba aterrizando, el abogado se puso los zapatos y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:
¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y orinar dentro de las Coca-Colas?

Historia familiar con moraleja
Un profesor les pide a sus pupilos que pregunten en casa alguna historia familiar que tenga una moraleja para contarla a todos al siguiente día en clase.
Al día siguiente:
Pedro cuenta su historia ante todo el salón:
Mi padre es un agricultor y tenemos pollos. Un día cargamos una gran cantidad de huevos en el mercado en una solo cesta y la pusimos en el asiento delantero de la camioneta. Cuando llegamos a un gran bache en el camino; la canasta cayó del asiento y todos los huevos se rompieron. La moraleja de la historia no es poner todos los huevos en una sola canasta.
Muy bien, dijo el maestro.
A continuación le toca el turno a Rafael para contar su historia:
Mi padre me contó esta historia acerca de mi tía Ely…
La tía Ely era un ingeniera de vuelo en la guerra y su avión fue golpeado.
Tenía que atacar sobre territorio enemigo y lo único que tenía era una botella de whisky, una ametralladora y un machete.
Sigue contando, dijo el maestro, intrigado.
Tía Ely se bebió todo whisky mientras estaba volando y aterrizó justo en el medio de un centenar de soldados enemigos.
Mató a setenta de ellos con la ametralladora hasta que se quedó sin balas.
Luego mató a más de veinte con el machete hasta que la hoja se rompió.
Y luego mató a los últimos diez con sus propias manos. Santo cielo, dijo el profesor horrorizado.
¿Qué te dijo tu padre sobre la moraleja de esta historia?
Mantente alejado de la tía Ely cuando está borracha.

Esta era una familia que tenía un puerquito y ya se querían deshacer de él, pero no podían.

De repente dice el papá:
Vamos a llevarlo a la feria, y cuando se suba a la montaña rusa nos regresamos a la casa. Toda la familia está de acuerdo, lo llevan, lo suben y se regresan. Como en 3 horas tocan la puerta y era el cochinito y les dice:
Ya ni la hacen, está bien lejos, casi me pierdo estoy muy cansado me voy a dormir. Entonces la mamá dijo:
Ya sé, hay que hacer un día de campo, le alquilamos un caballo y en cuanto se arranque el caballo nos regresamos.
Y toda la familia está de acuerdo. Lo llevan, lo suben y se regresan. Como en 5 horas tocan la puerta, era el cochinito y les dice:
Ya ni la hacen, casi me pierdo estoy muy cansado me voy a dormir.
El hijo mayor desesperado, lo amarra, lo empaqueta, y lo manda por mensajería a cualquier parte del mundo.
Al otro día la familia fue al aeropuerto a recibir al Papa, toda la gente emocionada con la llegada de sumo pontífice gritaba y alababa su nombre:
¡El Papa, el Papa, el Papa!
Y a lo lejos se ve venir un avión blanco con vidrios polarizados. Entonces aquello fue la locura, todos gritaban, en eso el avión aterriza y cuando se abre la escotilla se baje el cochinito y les dice:
Ya ni la hacen, está bien lejos, casi me pierdo, estoy muy cansado me voy a dormir.

Un payaso internacional iba en un avión con retraso para hacer su presentación y debido a esto aprovechó para pintarse en el avión, se puso su peluca de mil colores, sus pantalones de colores y sus zapatos como de medio metro para estar preparado para hacer su presentación en cuanto el avión aterrizara. De pronto el avión empieza a fallar y cae cerca de una tribu de caníbales falleciendo todas las personas que iban en ese vuelo.
Viendo esto los caníbales se acercan, y como estaban muy hambrientos empiezan a comerse a la gente, pero nadie se atrevía a comerse al payaso porque lo vieron muy extraño, hasta que al fin uno de los caníbales decidió comérselo. Al ver los demás esto le preguntaron:
¿A qué sabe esa cosa extraña?
Y el caníbal contestó:
No sé, sabe medio chistoso.

Una señora estaba en un avión y al ver que estaba tronando se asustó y le preguntó al capitán:
¿Si le cae un rayo al motor #4 qué pasa?
El Capitán le respondió:
Bueno con tres motores estamos capacitados para volar perfectamente bien.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Y si le cae un rayo al motor #3?
El Capitán le respondió:
Bueno con dos motores llegamos más o menos a una buena distancia a toda máquina.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Si le cae otro rayo al motor #2?
El Capitán le responde:
Bueno a toda máquina, con un motor podríamos llegar al aeropuerto más cercano.
Dice la señora:
¿Y si le cae un rayo a ese único motor?
Y dice el Capitán:
Bueno, sacamos uno de repuesto y lo ponemos a funcionar hasta que lleguemos a la ciudad más cercana.
¿Y si le cae otro rayo a ese motor?
Enconces dice el Capitán.
Bueno sacamos el segundo motor de repuesto y lo ponemos, a ver donde aterrizamos.
Y dice la señora:
¿Capitán de dónde saca usted tantos motores de repuestos?
¡Del mismo lugar donde está sacando usted tantos rayos!

Había un piloto volando una pequeña avioneta con un par de importantes ejecutivos a bordo.

Con la avioneta envuelta en densa niebla, se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Seattle con menos de 10 metros de visibilidad, cuando de pronto sus instrumentos se apagaron.
Así que comenzó a volar en círculos buscando donde poder aterrizar. Después de una hora de hacer ésto, el indicador de combustible comenzó a parpadear, y los pasajeros se comenzaron a poner nerviosos.
Finalmente se abrió un pequeño resquicio de la niebla a través del cual se podía ver un edificio alto con únicamente una oficina con la luz prendida y en la cual se encontraba trabajando solo una persona en el 5to. piso.
El piloto se acerca al edificio, abre la ventanilla de la avioneta y le grita a la persona del edificio:
"¿Donde estoy?". Al oir esto, el trabajador del edificio le responde:
"Estás en una avioneta".
Acto seguido el piloto cierra la ventanilla y ejecuta un giro de 275 grados para posteriormente realizar un perfecto aterrizaje en el aeropuerto localizado a 5 millas del edificio en cuestión.
En el momento en que el avión se detiene por completo, el motor se detiene por falta de gasolina. Los pasajeros sorprendidos
preguntan al piloto cómo logró realizar ese aterrizaje en medio de tan densa niebla.
"Es simple", dece el piloto. "Hice al muchacho del edificio una pregunta simple, y la respuesta que me dió era 100% correcta pero absolutamente inútil, por consiguiente esa debía ser la oficina de soporte técnico de Microsoft, y yo sabía que el aeropuerto estaba a 5 millas de ahí".

Un turista se confunde de avión cuando marcha de vacaciones de navidad, y en vez de aterrizar a una isla para tomar el sol llega al desierto. Como no ve el mar por ninguna parte, acaba por preguntar a un hombre que pasaba por allí:
- Perdona, ¿dónde está el mar? Y el otro le contesta:
- Tirando recto, a quince mil kilómetros. Y el turista:
- Caramba, ¡sí que es grande la playa!

Llega Samuelito a su casa y le dice a su papá que se graduó con banda de honor y medalla de méritos, su papá feliz le dice:
Bravo hijito, todo por eso te voy a regalar lo que sea, un coche, un avión un yate, tu pide.
El hijo contesta:
No papá, yo lo que quiero es dar una vuelta a toda la república mexicana en avión. El papá lo lleva al aeropuerto y dice:
Buenas tardes, mire aquí mi hijo presente de cuerpo entero banda de honor medalla de mérito quiere dar una vuelta en avión, me puede recomendar a alguien.
La señorita le contesta:
Sí, mire tenemos al capitán Morrison.
Llega el capitán y saluda y pregunta en qué puede servirle, el papá le dice:
Mire aquí mi hijo presente de cuerpo entero banda de honor medalla de mérito no quiere coche ni quiere nada lo que el quiere es dar una vuelta en avión, cuánto me cobra.
Serían diez mil pesos.
¡Que está usted loco, yo sé lo que cuesta el alquiler del avión, del fuselaje, el desgaste de las llantas, la gasolina, sus servicios, derecho de pista, yo sé de eso pues fui piloto en la guerra, soy profesional, no me quiera ver la cara!
¡Ya!, no le voy a cobrar nada.
Gracias, es usted un hombre muy bueno va a ver que lo voy a recomendar, cuando uno de mis amigos quiera un avión le voy a decir, ve con el capitán Morris, va a ser de la familia va a cenar con nosotros.
¡Ya!, cállese, va ser gratis con una condición.
Yo sé que una condición es cuando dice algo y lo va a...
¡Ya!, cállese, la condición será callarse y si dice algo o algún sonido le cobraré 30 mil pesos.
Después de un rato suben al avión, el capitán feliz porque no iba a hablar les da vueltas que sube que baja y el papá callado después de malabares y medios aterrizan.
Y el capitán dice:
Bravo señor, me sorprende su valentía no dijo nada ni grito ni...
¡Cómo no si casi grito!
¿Cuándo señor?
Cuando se cayó Samuelito.

Una señora estaba en un avión y al ver que estaba tronando se asustó y le preguntó al capitán:
¿Si le cae un rayo al motor #4 qué pasa?
El Capitán le respondió:
Bueno con tres motores estamos capacitados para volar perfectamente bien.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Y si le cae un rayo al motor #3?
El Capitán le respondió:
Bueno con dos motores llegamos más o menos a una buena distancia a toda máquina.
Y ella le pregunta de nuevo:
¿Si le cae otro rayo al motor #2?
El Capitán le responde:
Bueno a toda máquina, con un motor podríamos llegar al aeropuerto más cercano.
Dice la señora:
¿Y si le cae un rayo a ese único motor?
Y dice el Capitán:
Bueno, sacamos uno de repuesto y lo ponemos a funcionar hasta que lleguemos a la ciudad más cercana.
¿Y si le cae otro rayo a ese motor?
Enconces dice el Capitán.
Bueno sacamos el segundo motor de repuesto y lo ponemos, a ver donde aterrizamos.
Y dice la señora:
¿Capitán de dónde saca usted tantos motores de repuestos?
¡Del mismo lugar donde está sacando usted tantos rayos!

Este era un amigo al que no le gustaba gastar dinero, va al aeropuerto a que el piloto le dé un paseo y le pregunta que cuánto le va a cobrar por llevarlo a él y a su esposa a dar una vuelta. El piloto le dice que 50,000 pesos.
Pero, ¿Cómo? ¡Es mucho dinero! Y el piloto le ve y le dice:
Bueno entonces, vamos hacer un trato, yo le doy una vuelta por toda la ciudad, si usted no grita arriba, no me paga.
Okay, ya nos estamos entendiendo.
Y así arranca el avión y se sube el señor y su esposa, y el piloto que era acróbata empieza a dar vueltas y vueltas, hasta que aterriza.
Y le dice al señor:
Bueno, ni modo perdí, usted no gritó.
Pues, si no grité ni cuando se cayó mi señora.

En un avión de pasajeros ocurre un desperfecto, el capitán anuncia a los pasajeros: Señoras y señores les informo que uno de nuestros motores se detuvo, tendremos que permanecer 15 minutos más volando para aterrizar. A los 15 minutos el piloto anuncia: Señoras y señores hemos perdido otro de nuestros motores, tendremos que permanecer 15 minutos más en el aire para pedir ayuda. La tercera vez el piloto informa:
Hemos perdido el tercer motor. Y dice un pasajero:
¡Dios, si la cosa sigue como va, permaneceremos aquí todo el día!

Un catalán que le ha prometido a su hija un viaje en avioneta:
- ¿Cuánto me cobra por dar un paseo de una hora?
- 300 ¤.
- Uff, eso es mucho dinero. ¿Y si solo es media hora?
- Por media hora, 150 ¤.
- ¿150 ¤? ¿Y no tiene nada más barato?
- Pues mire, podemos hacer un trato. Si usted se sube a la avioneta y es capaz de no gritar durante todo el vuelo, se lo dejo gratis.
- ¡Trato hecho!.
Se suben en la avioneta y el piloto venga a hacer malabarismos, caidas en picado, el avión boca abajo, y el catalán sin escucharse. Por fin se cansa el piloto y aterriza.
- Oiga, ¡me tiene usted asombrado! ¡Mire que hice cosas peligrosas con usted y no gritó para nada!
- Si quiere que le diga la verdad, estuve a punto de gritar cuando se cayó mi hija.

Una vez iban dos atlantes piloteando un avión (piloto y co-piloto) y llegó la hora de aterrizar.

Los dos atlantes empezaron a realizar las maniobras necesarias; bajaron la velocidad, y empezaron a descender con mucha dificultad. Logran poner en la pista de aterrizaje el avión, y aplican los frenos con gran salvajismo. Al detenerse el avión, el piloto dice a su co-piloto:
¡Huf! ¡Que pista tan corta!
A lo que el co-piloto responde:
¡Pero que ancha!

Estaban unos astronautas en el espacio iban hacia Marte y ya estaban aterrizando cuando llegan 5 marcianos haciendo señas extrañas, movían los brazos de izquierda a derecha.
Entonces dicen los astronautas:
¿Qué hacemos? ¡Si salimos nos matan son 5 y nosotros 3!
Y ya iba a salir el primero cuando llegan otros 100 más.
Yo de aquí no salgo, pero nos va a despedir el jefe y todos nos están viendo. Y otra vez ya iba a salir cuando llegan otros 100 más, y no manches yo no salgo.
Y va el tercero y ya iba a salir cuando llegan 700 más, y dice:
No pues, yo quiero mantener mi trabajo.
Y los marcianitos seguían haciendo señas raras, movian los brazos, brincaban.
Y dice el astronauta:
Están haciendo señas raras, pero bueno, me arriesgo.
Y en eso que sale y los marcianitos dicen:
¡Se lo cuido! ¡Se lo lavo! ¡Se lo cuido¡ ¡Se lo lavo!

Dos abogados y un ingeniero

Dos abogados iban en un vuelo a Seattle. Uno de ellos se sentó junto a la ventana y el otro en el asiento de en medio. Al momento de despegar, un ingeniero se sentó en el asiento del pasillo, junto a los dos abogados. El ingeniero se quitó los zapatos y se disponía a dormir cuando el abogado de la ventana dijo:
- Creo que voy a levantarme por una Coca.
- No hay problema, yo se la traigo - dijo el ingeniero.
En cuanto fue por el refresco, uno de los abogados tomó uno de los zapatos del ingeniero y escupió dentro. Cuando volvió con la coca, el otro abogado dijo:
- Ya se me antojó. Yo también voy a ir por una. Nuevamente el ingeniero se levantó gentilmente por otra Coca; en cuanto se fue el otro abogado tomó el segundo zapato del ingeniero y escupió dentro de él. El ingeniero regresó y todos se sentaron por un buen rato sin hablar. Cuando el avión estaba aterrizando, el ingeniero se puso los zapatos y descubrió lo que había pasado. Entonces se puso muy serio y dijo:
- ¿Hasta cuando va a seguir esto? ¿Este celo entre nuestras profesiones? ¿Este odio? ¿Esta animosidad? ¿Este escupir en los zapatos y MEAR dentro de las Coca-Colas?

Los chistes son una forma popular de entretenimiento que típicamente consta de una anécdota o historia cómica con un final sorpresivo y gracioso. Existen muchos géneros de chistes, como los chistes de niños, los chistes de adultos, entre otros. El propósito principal de los chistes es provocar risa, normalmente atravesando conceptos o situaciones comunes en la vida de una manera humorística y a menudo irónica. La habilidad de contar chistes y hacer reír a las personas es una gran forma de romper el hielo y de conectar con los demás.

chistes de aterrizar

Contar chistes de aterrizar es una parte importantísima de cualquier conversación o reunión social. Los chistes, llenos de humor y diversión, tienen la capacidad de liberar tensiones y crear un ambiente relajado y alegre. Pueden contarse en cualquier situación, siempre y cuando sea apropiado y no ofenda a nadie. Contar chistes puede ser especialmente efectivo para romper el hielo al inicio de un evento social, hacer reír a los demás en medio de una conversación o simplemente alegrar el día de alguien que puede necesitarlo. Sin embargo, es esencial recordar que el sentido del humor puede variar de una persona a otra, y lo que para uno puede ser gracioso, para otro puede no serlo.