Los Mejores 7 Chistes de Facultad

A continuación se muestra nuestra colección de anécdotas divertidas y chistes sobre Facultad. Hay algunos chistes de facultad cortos que nadie conoce (para contarle a tus amigos) y para hacerte reír a carcajadas.

Tómese su tiempo para leer esos juegos de palabras y acertijos en los que hace una pregunta con respuestas, o donde la configuración es el remate. Esperamos que encuentres estos juegos de palabras con facultad lo suficientemente divertidos como para contarlos y hacer reír a la gente.

Top 10 de los Facultad chistes y juegos de palabras más divertidos

- ¿Qué hace un gallego corriendo alrededor de una facultad?
- Una carrera universitaria...

En la Facultad de Medicina el profesor de anatomía pregunta a un estudiante:


¿En qué lado se encuentra el hígado en el hombre?
En la derecha, responde el alumno.
¿Y en la mujer?
¡Hummm! ¡A la izquierda!
¿Está usted seguro de que está a la izquierda?
Quiero decir, rectifica el estudiante, entrando, a la izquierda.

Examen de inglés

Era el examen final de inglés en la facultad. Como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a los nuevos estudiantes. El examen duraba dos horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja de examen con las preguntas.
El profesor era muy recto y severo, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría, y el estudiante sería suspendido.
Media hora después de empezar el examen, un estudiante entró por la puerta y le pidió una hoja de examen al profesor:
- No va a tener tiempo usted para terminarlo, dijo el profesor al dársela.
- Si que lo terminaré, contestó el estudiante.
Se sentó y empezó a escribir. Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y todos los estudiantes, en ordenada fila, los entregaron. Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.
Después de otra media hora, este último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro. En el instante en que intentó poner su examen encima del montón, dijo el profesor al alumno:
- Ni lo intente. No puedo aceptar eso. Ha terminado tarde.
El estudiante lo miró furioso e incrédulo.
- ¿Sabe quién soy? -le preguntó-.
- No, no tengo ni la menor idea -contestó el profesor en tono de voz sarcástico-.
- ¿Sabe quién soy? -preguntó nuevamente el estudiante, apuntándose a su propio pecho con su dedo, y acercándose de manera intimidante-.
- No, y no me importa en absoluto -contestó el profesor con un aire de superioridad-
En ese momento, el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás.
- ¡Eso es perfecto! -exclamó-.
Y se marchó.

Médicos que vienen

En la facultad de medicina y ante un cadáver, el profesor le pregunta a un estudiante:
- ¿Cuál ha sido la causa de la muerte de este individuo? El alumno se pone a examinar el cuerpo, ve que tiene numerosas puñaladas en el tórax y responde:
- Ha muerto de muerte natural.
- ¿Cómo que de muerte natural?¿Usted no ha visto las puñaladas? - Hombre...es que con esas puñaladas lo natural es que se muera.¡Digo yo! ...

Se acercaba la fecha para evaluación final de inglés en la facultad, como muchos de los exámenes universitarios, su principal objetivo era eliminar a los que no llegaban al promedio exigido.
El examen duraba dos horas y cada estudiante recibió su correspondiente hoja de examen con las preguntas.
El profesor era muy recto y severo, catedrático a la antigua usanza, y le dijo a toda la clase que si el examen no estaba sobre su mesa después de dos horas exactamente, no se aceptaría, y el estudiante sería suspendido.
Media hora después de empezar el examen, un estudiante entró por la puerta y le pidió una hoja de examen al profesor:
– No va a tener tiempo usted para terminarlo, dijo el profesor al dársela.
– Sí que lo terminaré, contestó el estudiante. Se sentó y empezó a escribir.
Después de dos horas, el profesor pidió los exámenes, y los estudiantes, en forma ordenada entregaron sus evaluaciones.
Todos menos el que había llegado tarde, que continuó escribiendo como si nada pasase.
Después de otra media hora, este último estudiante se acercó a la mesa donde se encontraba el profesor sentado leyendo un libro.
En el instante en que intentó poner su examen encima del montón, dijo el profesor al alumno:
– Ni lo intente. No puedo aceptar eso. Ha terminado tarde.
El estudiante lo miró furioso e incrédulo.
– ¿Sabe quién soy? -le preguntó-.
– No, no tengo ni la menor idea -contestó el profesor en tono de voz sarcástico-.
– ¿Sabe quién soy? -preguntó nuevamente el estudiante, apuntándose a su propio pecho con su dedo, y acercándose de manera intimidante-.
– No, y no me importa en absoluto -contestó el profesor con un aire de superioridad
En ese momento, el estudiante cogió rápidamente su examen y lo metió en medio del montón, entre todos los demás.
– ¡Extraordinario! -exclamó-. Y se marchó

Los 5 hermanos

Estaba un joven pidiendo limosna por las calles y empieza a charlar sobre su situacion con un señor:
-¿No tiene usted una moneda para mi familia que es muy grande y no tiene dinero? Comprenda, somos 5 hermanos todos de diferentes padres y vivimos con nuestra madre, en total 6 personas...
-Es culpa de tu madre por ser tan irresponsable y tener tantos hijos... ¡y encima con tantos hombres distintos!
-No es su culpa ella, la violaron muchas veces en la facultad.
-Entiendo... Asi que al fin y al cabo fue contra su voluntad...
-No, no, nada de eso, fue contra el paredon de la facultad

NI p**......
Un Sr. de 50 años sufrió un terrible accidente que le provocó,
entre otras cosas, la pérdida de su ****.
Cuándo visitó al urólogo, desanimado y errático,
fue rápidamente reconfortado:
"Tranquilo, ahora la ciencia combinada con la técnica,
pueden solucionar cualquier problema".
Le entregó un muestrario en el que había:
Un **** pequeño a $15,000.00;
Uno mediano a $35,000.00 y
Uno grande a $60,000.00.
El hombre desechó el pequeño y dudaba entre el mediano y el grande.
Mientras pensaba, el facultativo le dijo que sería conveniente que lo consultara con su esposa.
Le pareció un buen consejo y llamó a su esposa para explicarle las opciones.
El médico, al regresar al consultorio, encontró al hombre mirando hacia el vacío con una mirada triste.
"Y bien amigo, ¿que le dijo su esposa?"
"Dice que, como casi no lo usamos... prefiere remodelar la cocina"

Basta pensar que hay chistes basados en la verdad que pueden derribar gobiernos, o chistes que hacen reír a las chicas. Muchos de los facultad los chistes y los juegos de palabras son chistes que se supone que son divertidos, pero algunos pueden ser ofensivos. Cuando los chistes van demasiado lejos, son crueles o racistas, tratamos de silenciarlos y será genial si nos das tu opinión cada vez que un chiste se vuelve intimidante e inapropiado.

Sugerimos usar solo facultad bromas para adultos y blagues para amigos. Algunos de los chistes obscenos y obscenos son divertidos, pero utilícelos con precaución en la vida real. Intenta recordar chistes divertidos que nunca hayas escuchado para contarles a tus amigos y te harán reír.

Chistes y Risas