Chistes de Rebotar
Estos son los 19 chistes de rebotar y más graciosos bromas sobre rebotar que matan de risa. Lea chistes acerca rebotar que sean buenos chistes para niños y amigos en español.
Chistes de rebotar para niños y niñas cortos y graciosos
¿Cuál es un buen chiste sobre rebotar para hacer reír a la gente? Mira esta lista de historias divertidas que seguramente harán sonreír a todos.
- Esto que entra un barco en un muelle y rebota...
- – Ayer mi madre se cayó por la ventana y ahora está en el cielo.
– Hostia, pues sí que rebota tu madre. - ¿Cómo se llama al trozo de carne entre el ano y el potorro?
- Frontón, porque es ahí donde rebotan las pelotas. - Había una señora llorando en una banqueta, cuando de repente llega un borrachito y le pregunta:
¿Por qué llora?
La señora le dice:
Es que mi nieto saltó de un edificio y ahora está en el cielo.
Y el borrachito le dice:
¡Que buen rebote! - Pues Manolo mi abuela se cayó de un séptimo piso y ahora esta en el cielo, pues que rebote tiene esa vieja
- este es jaimito que le dice a un amigo
-:( hay dios mio mi abuela se a caido por un 5º piso y ahora esta en el cielo.
y dice el amigo
-:-O joder tio como rebota tu abuela. - sta Jaimito llorando en la calle y llega un boracho y le dice:
Jaimito por que lloras?
Y Jaimito le dice :
Es k mi abuela se cayó del edificio y ahora esta en el cielo...
Y dice el borracho:
Anda, pues si que rebotó la abuela!!! - Esta Jaimito llorando en la calle y le pregunta un borracho:-Porque lloras?-.
Y Jaimito dice:-Es que mi abuela se calló desde el 5º piso y ahora esta en el cielo...-.
Y salta de nuevo el borracho:-Joder como rebotó tu abuela al caer!!!!-.^^^^^^ - Dos niños en el colegio y uno le dice al otro...
- Sabes? mi padre ayer se cayó por el balcón y ahora está en el cielo...
Y el otro le responde:
- Jolín!! cómo rebota tu padre, no?¿ - Esto es un borracho que ve a un crío llorando, y le pregunta
-Que te ha pasado?
A lo que responde el crío
-Es que mi abuela se ha caído por el balcón y ahora está en el cielo.
Y, entonces, el borracho, sorprendido, dice:
-Joder! Como rebota la vieja!
:o:oO_oO_o - Ayer mi vieja de calló de un balcón... pues! cómo rebota tu vieja
- Sabes que el otro día se cayó mi madre por el balcón y ahora está en el cielo.
Pues, ¡Cómo rebota tu vieja! - Un día estaban hablando Harry , Ron y Hermione:
Ron: Ayer papá me envió una lechuza
Hermione: ¿Y qué decía?
Ron: Que mamá se cayó del tercer piso y por poco se va al cielo
Harry: ¡WOW! Tu mamá sí que rebota, Ron - Una viuda llora la muerte de su esposo y dice:
- Me consuela que esté en el cielo.
- ¿De qué se murió?
- pregunta un vecino que se acababa de mudar al edificio.
- Se cayó por el balcón.
- Pues sí que rebotó fuerte. - Dos globitos que viajan por el desierto van rebotando alegremente y el globito rojo le dice al azul:
Ten mucho cuidado con el cactus, no te vayas a reventar.
A lo que el azul responde:
Pero, ¿Cuál cactusssssssssssssss? - Iba Jaimito llorando por la calle, se le acerca un borracho y le pregunta:
Jaimito, ¿Por qué lloras?
Y Jaimito le dice:
¡Es que mi abuelita se cayó del octavo piso y se fue al cielo!
Y el borracho le dice:
¡Qué clase de rebote dio tu abuelita! - Lo que sigue son declaraciones reales hechas en formularios de seguros de accidentes, donde los conductores trataban de resumir los detalles con el menor número de palabras posible:
- Volviendo al hogar me metí en la casa que no es y choqué contra el árbol que no tengo.
- El otro coche chocó con el mío sin previo aviso de sus intenciones.
- Creía que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saqué la cabeza a través de ella.
- Choqué contra un camión estacionado que venía en dirección contraria.
- El peatón chocó contra mi coche y después se metió debajo.
- El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer varias maniobras bruscas antes de atropellarlo.
- Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fui de cabeza al terraplén.
- Tratando de matar a una mosca, choqué contra el poste de teléfonos.
- Llevaba cuarenta años conduciendo cuando me dormí al volante y tuve un accidente.
- Para evitar colisionar con el parachoques del coche de delante, atropellé al peatón.
- Mi coche estaba correctamente aparcado cuando, retrocediendo, le dio al otro coche.
- Un coche invisible que salió de la nada me dio un golpe y desapareció.
- Le dije a la policía que no estaba herido, pero cuando me quité el sombrero me di cuenta de que tenía fractura de cráneo.
- Estaba convencido de que el vejete no llegaría nunca al otro lado de la calzada cuando le atropellé.
- El peatón no sabía en qué dirección correr, así que le pasé por encima.
- Vi una cara triste moviéndose lentamente cuando el señor mayor rebotó en el techo de mi coche.
- La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño con una boca muy grande.
- El poste de teléfonos se estaba acercando y, cuando maniobraba para salirme de su camino, choqué de frente. - Un conductor de camión que transporta 75 toneladas de nitroglicerina, cuando viaja en lo más alto de un puerto de montaña se da cuenta de que no tiene frenos y empieza a descender cada vez más rápido.
El camión va derrapando como si fuese una moto, esquivando como puede a los que vienen en dirección contraria.
Va rebotando todo el rato, porque el pavimento de la carretera esta lleno de baches, y de vez en cuando choca ligeramente con el muro que hay al lado de la carretera.
El conductor intenta en vano encontrar algún desvío, y al final el camión se sale de la carretera por una curva que cae por un precipicio profundísimo.
El desgraciado conductor intenta quitarse el cinturón de seguridad, pero se ha atascado; mientras el camión va cayendo, se las arregla para cortarlo con una navaja que se le escurre entre los dedos varias veces, porque los tiene llenos de sudor. Intenta abrir la puerta, pero en uno de los choques contra el muro se ha deformado y es imposible moverla, así que agarra el extintor y empieza a golpear el parabrisas; como es de vidrio muy resistente le cuesta mucho, pero al final consigue romperlo y salta.
Sin embargo, se engancha con los pantalones en uno de los hierros; intenta soltarse, pero es imposible, así que se los quita y por fin sale del camión. A pesar de que no ve nada, porque ha perdido sus gafas, consigue agarrarse a una ramita.
En ese momento, el camión explota con tanta violencia que a su alrededor cae una lluvia de fragmentos ardiendo y se produce una avalancha encima suyo.
El hombre aguanta como puede los golpes de las piedras en la cabeza, pero la ramita es demasiado pequeña y se desprende.
El camionero baja rodando por el barranco, golpeándose con todas las piedras, casi pierde el conocimiento, hasta que consigue agarrarse a un cactus y cree estar a salvo; sin embargo, debajo de esa rama hay una colmena.
Nuestro hombre es alérgico al veneno de las abejas, pero como no puede soltarse porque la caída seria mortal, aguanta impasible sus picaduras.
Transcurre un rato que le parece una eternidad hasta que oye unos gritos; le dicen que le han visto y que van a llamar a la policía y a servicios médicos para que le atiendan.
No hay ningún teléfono cerca, así que tienen que ir hasta el pueblo mas cercano, a 20 kilómetros de distancia; un atasco impide que la ayuda llegue pronto, y cuando llega la policía se dan cuenta de que van a necesitar cuerdas para llegar hasta él fondo para rescatarle, y vuelven a por ellas.
El camionero aguanta varias horas bajo el sol ardiente, que le produce quemaduras de tercer grado, pero al final es rescatado.
Entonces uno de sus salvadores le dice:
- Gracias a Dios se ha salvado.
- No, gracias a Dios no, me he salvado gracias a ese cactus, porque las intenciones de Dios estaban bien claras.... - La extraña muerte de mi tío Dos amigos se encuentran por la calle:
- ¿Qué tal te va la vida?
- Fatal, el otro día enterramos a mi tío.
- ¡No me digas! ¿Cómo paso?
- Pues nada, estaba en el balcón haciendo una barbacoa y de pronto se acercó demasiado al fuego y..
- Ya, se quemó vivo, ¿no?
- No, qué va. Del susto se echó hacia atrás y tropezó con la barandilla del balcón...
- Sí, y se cayó por el balcón y se mato, ¿no?
- No. Resulta que en la caída se pudo agarrar a la cornisa, pero se empezó a resbalar y...
- Ya, se la dio contra el suelo, ¿no?
- Qué va. Alguien llamó a los bomberos, que habían puesto debajo una lona, pero tuvo tan mala pata que rebotó y...
- Por fin se la pegó, ¿no? (El amigo empieza a ponerse nervioso)
- No, en el rebote se pudo coger a un cable de alta tensión...
- ¡Se electrocutó!
- No, como estaba haciendo la barbacoa llevaba guantes, pero el cable cedió y se rompió...
- ¿Y por fin se la pegó?- No, los bomberos habían corrido la lona bajo él, pero aún rebotó, y antes de caer se pudo coger a una cornisa...
-¿PERO ME QUIERES DECIR CÓMO MURIÓ TU TÍO?
- Verás... al final los bomberos llamaron a la policía y tuvieron que abatirlo a tiros...

Contar chistes de rebotar es una parte importantísima de cualquier conversación o reunión social. Los chistes, llenos de humor y diversión, tienen la capacidad de liberar tensiones y crear un ambiente relajado y alegre. Pueden contarse en cualquier situación, siempre y cuando sea apropiado y no ofenda a nadie. Contar chistes puede ser especialmente efectivo para romper el hielo al inicio de un evento social, hacer reír a los demás en medio de una conversación o simplemente alegrar el día de alguien que puede necesitarlo. Sin embargo, es esencial recordar que el sentido del humor puede variar de una persona a otra, y lo que para uno puede ser gracioso, para otro puede no serlo.