Chistes de San Lucas

Estos son los 5 chistes de san lucas y más graciosos bromas sobre san lucas que matan de risa. Lea chistes acerca san lucas que sean buenos chistes para niños y amigos en español.


Chistes de san lucas para niños y niñas cortos y graciosos

¿Cuál es un buen chiste sobre san lucas para hacer reír a la gente? Mira esta lista de historias divertidas que seguramente harán sonreír a todos.

  1. El padre, en la homilía del domingo:
    Hermanos, hoy vamos a hablar de la mentira y de los mentirosos.
    ¿Cuántos de vosotros recordáis qué dice el capítulo 32 de San Lucas?
    Todo el mundo levanta la mano.
    Precisamente, a eso me refiero. El evangelio de San Lucas sólo tiene 24 capítulos.
  2. Sermón sobre las mentiras - Hermanos: hoy vamos a hablar de la mentira y de los mentirosos. ¿Cuántas de vosotras recordáis qué
    dice el capítulo 32 de San Lucas?
    Todo el mundo levanta la mano.
    - Precisamente, a eso me refería. El evangelio de San Lucas sólo tiene 24 capítulos.
  3. Un cura esta dando misa y va a empezar su sermon:
    -Hermanos,hoy vamos a hablar de la mentira y de los mentirosos.
    ¿Cuantos de vosotros recordáis lo que dice el capitulo 32 de San Lucas?
    Todo el mundo levanta la mano y entonces el cura continua :
    -Bueno,pues a eso me refiero.El evangelio de San Lucas solo tiene 24 capitulos.
  4. capítulo 32 de San Lucas Los feligreses en la iglesia y el padre comienza a hablar:
    - Hermanos hoy vamos a hablar de las mentiras. ¿cuantos de ustedes recuerdan que dice el capitulo 32 de San Lucas?
    - Y todos levantaron las manos.
    - Precisamente a eso me refería, el evangelio de San Lucas solo tiene 24 capítulos.
  5. En una ocasión entró un vaquero a una cantina de un pueblo a tomarse un trago, y al llegar amarró su caballo en la puerta. Pero al salir el forastero de la cantina se percató que su caballo ya no estaba, muy enfadado el tipo regresó al salón y pateando la puerta y tirando las sillas amenazó:
    Si no aparece mi caballo en 5 minutos voy a hacer aquí lo mismo que hice en San Francisco, y se dirigió a la barra por otro trago. A los 3 minutos volvió a salir y de nuevo no encontró su caballo, de nuevo entró al salón pateo la puerta y volvió a gritar:
    Si en 2 minutos no aparece mi caballo, voy a hacer aquí lo mismo que hice en San Francisco, y se volvió a dirigir al cantinero por otro trago al minuto, nuevamente se dirigió a la puerta y el caballo ni luces y encolerizado tiró la puerta del salón y exclamó:
    Se los advierto, si en un minuto no aparece mi caballo, voy a hacer aquí lo mismo que hice en San Francisco, y se dirigió nuevamente a la barra con el cantinero para otro trago. Finalmente al pasar el minuto, volvió a salir y por fin allí se encontraba el caballo tal y como lo había dejado. Ya satisfecho regresó al salón para pagarle al cantinero y luego se dirigió a su caballo, se monto y ya se iba a marchar cuando de pronto salió corriendo el cantinero con una cara de duda que para que les cuento, y le preguntó:
    Disculpe señor, este, en nombre de todos los parroquianos de la cantina y mío, tenemos una dudota, este, ¿Qué fue lo que hizo en San Francisco?
    A lo que el forastero contesta:
    Pues, me fui a pie.