Chistes de Vagón

Estos son los 8 chistes de vagón y más graciosos bromas sobre vagón que matan de risa. Lea chistes acerca vagón que sean buenos chistes para niños y amigos en español.


Chistes de vagón para niños y niñas cortos y graciosos

¿Cuál es un buen chiste sobre vagón para hacer reír a la gente? Mira esta lista de historias divertidas que seguramente harán sonreír a todos.

  1. Había un sujeto al que le decían "el ferrocarril". De noche era vagón y de día era durmiente.
  2. En los accidentes ferroviarios, el mayor número de victimas suele estar en el último vagón, el primero suele ser la locomotora, y allí no van pasajeros. Por lo tanto, una forma de salvar vidas humanas es retirar el último vagón de cada tren.
  3. Los accidentes de tren siempre tienen el mayor número de victimas en el último vagón. El primero es la locomotora y allí no van personas.
    Entonces, se me ocurrió una gran idea:
    ¿Que tal si cambiamos la locomotora por el úlitmo vagón?
  4. El punk en el tren En el vagón de un tren viajaban un viejo con el pelo todo
    engominado y un joven punk. El viejo no podía quitar el ojo del decorado del chaval, con el pelo tan multicolor, la mayor parte verde, un tupé amarillo y la melena a rayas de colores que parecía un arco iris. En esto, el chaval se mosquea de las miradas del viejo y le dice:
    - ¿Quee paaassa, abuelo? ¿Me va a decir que de joven nunca hizo nada raro?
    - ¡Claro que si! Una vez me lo hice con un papagayo y estoy pensando si tú no serás mi hijo.
  5. A bordo de un tren, un pasajero leía tranquilamente un diario, cuando ve pasar por el pasillo a un enano hecho una furia con dos valijas ...
    El tipo lo mira con atención y ve como va y viene.
    A los dos minutos vuelve a pasar, para el otro lado del pasillo, hecho una furia.
    - ¡Que maldita suerte!... ¡Que maldita suerte!, se quejaba el enano.
    Después que habrá pasado unas diez veces, el pasajero intrigado lo encara.
    - ¿Qué te pasa, viejo?
    - Es que me equivoqué de tren, este es el directo a Luján y me tengo que bajar antes. Voy a llegar tarde a una reunión y ese me paso porque ponen los carteles tan alto que no llego a leerlos.
    Al pasajero le da tanta lástima el pobre enano con sus dos valijotas que le tira una propuesta.
    - Escuchame, vamos a hacer esto: cuando el tren pasa por la estación reduce un poco la velocidad, entonces yo te doy una mano para que te bajes.
    El enano desesperado acepta. Cuando llega la estación y el tren baja la velocidad a unos 80 Km/h el pasajero lo toma al enano de los hombros asomados los dos por la puerta del primer vagón y lo empieza a acercar a la plataforma. El enano movía como loco las piernitas intentando igualar la velocidad del andén, hasta que le grita al pasajero:
    - Largame loco, que ya puedo!
    Y ahí nomas lo suelta al enano con sus dos valijas hecho un bólido en el andén a toda carrera y plena velocidad.
    Satisfecho de su obra de bien vuelve a sentarse y disfrutar de su diario cuando a los pocos minutos lo ve pasar de vuelta al enano por el pasillo, descontroladísimo, todo transpirado, despeinado, babeando, los ojos desencajados y arrastrando sus dos valijas.
    - ¡Que maldita suerte!... ¡Que maldita suerte!
    Intrigadísimo le pregunta el tipo que lo había ayudado:
    - Pero... ¿Qué te pasó ahora? ¿que hacés arriba del tren?
    A lo que el enano lacónicamente responde:
    - Cuando me soltaste en el anden, seguí corriendo para no irme de trompa al piso... fue ahí cuando el guarda que venía en el último vagón, al grito de "Vamos enano que perdés el tren!" me manoteó del saco y me subió de nuevo.
  6. Madrileño y catalán en el tren Esto es 4 personas que van en un vagón de un tren, eran. una gorda, una rubia buenísima, un madrileño y un catalán. Al rato el tren pasa por debajo de un túnel, y se escucha... plasss... Sale el tren del túnel y la gorda piensa, esto es que el catalán le quería meter mano a la rubia y esta le a dado un guantazo.
    La rubia piensa: esto es que el catalán me ha intentado de meter mano y se a equivocado y la
    gorda le a dado un guantazo. El madrileño piensa: esto k el catalán le ha querido meter mano a la rubia .... y la rubia me a dado el guantazo a mi. Y piensa el catalán: haber si pasamos por debajo de otro túnel pa meterle otro guantazo al madrileño.
  7. En un vagón de tren viajan una gorda, una rubia guapísima, un alemán y un andaluz. De pronto el tren se mete en un túnel y se queda el vagón a oscuras. Entonces se oye un guantazo enorme: ¡ZASCA!
    El tren pasa el túnel y vuelve la luz. Los cuatro pasajeros se quedan pensando en lo que ha podido ocurrir.
    a) La gorda piensa: Seguro que el andaluz le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha mosqueado y le ha dado un guantazo.
    b)La rubia piensa: Seguro que el andaluz ha intentado meterme mano, se ha equivocado y la gorda le ha dado una ostia.
    c) El alemán piensa: Seguro que el c**... del andaluz le ha metido mano a la rubia, la rubia se ha equivocado y me ha dado la ostia a mí.
    d) El andaluz piensa: A ver si llega otro túnel, nos quedamos a oscuras, que si no no hay quien se duerma la siesta a gusto...
  8. 2 sobraos Van dos hombres en el Orient Express, en el mismo vagón, solos. Pasa la mañana. Pasa la tarde. Pasa la noche… y cuando llega el amanecer le dice uno al otro:
    - Oiga ¿usted de dónde es?
    - c**..., yo soy de Bilbao, ¡Hostia!
    - ¡Ay va la Virgen! Qué casualidad. ¡Yo soy de Santander!
    - Hostia tú. ¡Los dos del Norte!
    - ¿Y usted a qué se dedica?
    - ¿Yo? soy violinista.
    - ¡Me cago en la p**...! Que puñetera casualidad. ¡Yo también!
    - No puede ser. ¿Tú también violinista? Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto.
    - Para buen violinista yo, tío, ¡soy el mejor de España!
    - ¿Tú el mejor de España? ¡Vamos hombre, si yo soy el mejor del Mundo!
    - Mira tío, fíjate si yo tocaré la hostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Santander, la Virgen de madera llora.
    - ¡JA! Para violinista de cagarse yo, que el otro día toqué el violín en la Catedral de Bilbao y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo emocionado:
    -ESO SÍ ES TOCAR Y NO LO QUE HACE EL CABRÓN DE SANTANDER QUE HACE LLORAR A MI MADRE!!!



chistes de vagón

Contar chistes de vagón es una parte importantísima de cualquier conversación o reunión social. Los chistes, llenos de humor y diversión, tienen la capacidad de liberar tensiones y crear un ambiente relajado y alegre. Pueden contarse en cualquier situación, siempre y cuando sea apropiado y no ofenda a nadie. Contar chistes puede ser especialmente efectivo para romper el hielo al inicio de un evento social, hacer reír a los demás en medio de una conversación o simplemente alegrar el día de alguien que puede necesitarlo. Sin embargo, es esencial recordar que el sentido del humor puede variar de una persona a otra, y lo que para uno puede ser gracioso, para otro puede no serlo.