Chistes de Destrozar

Estos son los 21 chistes de destrozar y más graciosos bromas sobre destrozar que matan de risa. Lea chistes acerca destrozar que sean buenos chistes para niños y amigos en español.

Tabla de contenidos


Los Mejores Chistes de Destrozar

Estos son nuestros mejores frases chistosas de destrozar. Diviértete con un buen bromas de destrozar en español con sencillo humor de destrozar y fotos para reir.

  1. Cuando ocurre un incendio, el número de bomberos suele ser mayor cuanto mayor es el daño causado por el fuego. Por tanto, deben ser los bomberos los que producen los destrozos.
  2. Traje destrozado - ¿De dónde vienes? ¿Tienes el traje destrozado?
    - Del funeral de mi suegra.
    - ¿Y qué te ha pasado? ¿Has tenido un accidente?
    - No es que se ha resistido un poco.
  3. -Oye, ¿de dónde vienes con la ropa tan destrozada?
    -Pues del entierro de mi suegra
    -¿Qué? ¿Fuiste tan mal vestido?
    -No, es que se resistió un poco la vieja!



Chistes Cortos de Destrozar

Un chiste cortos de destrozar breve puede contarse en casi cualquier momento o situación, puesto que no requiere de demasiado tiempo. Anécdotas cortas acerca de destrozar muy bueno y tienen garantizada la risa.

  1. Lectora compulsiva -Puri, ¿ya te has leído "50 sombras de Grey"?
    -Enterito.
    -¿Y el índice?
    -Destrozado.

Chistes de destrozar muy buenos y graciosos

Los chistes de destrozar para niños y para amigas muy buenos y graciosos siempre son un éxito en las fiestas. La risa está garantizada cuando se comparten estas destrozar bromas divertidas.

Estaban dos vecinas y una le dice a otra:
Ay vecina, me da mucha pena que mi gallina haya destrozado su jardín.
No se preocupe, dice la otra, porque mi perro acaba de comerse su gallina.
Menos mal, dice la primera, porque mi auto acaba de matar a su perro.

¿Qué diferencia hay entre un abogado y un cuervo?
Que uno es un animal de rapiña, vive de la carroña, de la basura y de lo ajeno. Acecha a sus víctimas y cuando se descuidan, ataca. Primero le come los ojos y después termina de destrozarla.
El otro es un inocente pajarito negro.

Era una vez un señor que se acababa de comprar unos zapatos nuevos, pero cuando los compró no se los puso y se fue a casa caminando, durante el camino se tropieza y se destroza la uña de su pie, sangrando aparatosamente y asustado comenta entre si:
¡Imagínense si me hubiera puesto mis zapatos nuevos!

Este era un campesino que iba por primera vez a la ciudad, él iba en su carreta que era jalada por un caballo, en su carreta iba un perro y un gato. Cuando ya iban llegando a la ciudad, un hombre en un carro 4x4 los atropelló, y la carreta salió volando de la carretera.
El señor de la 4x4 se bajó del carro con una escopeta, buscó y buscó hasta que encontró al gato que decía miau, miau, casi moribundo, el hombre se compadeció del pobre animal y dijo:
¡Yo no puedo ver a este animal sufrir así!, y le tiró 2 balazos, buscó más adelante y encontró al perro, éste ya casi ni respiraba y también le tiró dos balazos, y a todo esto, el campesino había visto todo lo que el hombre había hecho con los animales, siguió buscando y encontró al campesino con un ojo afuera, una mano que se le había destrozado, un pie quebrado. Y el campesino le dice al hombre:
¡Jo!, parece mentira pero a mi no me ha pasado nada.

Un tipo entra a un bar y pide un trago con dos gotitas de limón.

.. el cantinero se lo da y se queda pensativo por lo extraño de su petición... el tipo se avienta el trago y sale corriendo y se tira por la ventana... todos los que estaban en el bar salen corriendo a ver el cadáver aplastado y para su sorpresa encuentran que no hay nada en el piso, el tipo regresa ileso y repite la operación: Trago, corre, salta por la ventana... y regresa... en eso un borrachito feliz le tira: oye tu... te estoy viendo de hace rato... ¿cómo no te mueres? Y nuestro amigo le responde: mira, el secreto es pedir cualquier trago con dos gotitas de limón... sales corriendo, te tiras por la ventana... ¡ y volaras! El borracho acomete la acción. . se tira por la ventana felizmente... la gente se asoma... y ven el cadáver destrozado del borracho... Las tripas en el suelo... Todo vuelto leña... el cantinero no tiene más que mirar a nuestro amigo y decirle: Oye, superman, eres un m**... cuando estas borracho.

En un accidente de tráfico se ven envueltos un hombre de negocios y una rubia impresionante.

El hombre de negocios enojado después de un día de perros decide emprenderla con la rubia. Pinta un circulo en la tierra, y no te muevas de ahí, dice el hombre a la rubia. Coge un palo del suelo y empieza a golpear al coche rompiendo la luna delantera y un intermitente. Cuando se gira ve como la rubia tiene una sonrisa en la cara, enojado por la actitud, el hombre sigue con más ahínco en la rotura del coche, destrozando la luna trasera y los pilotos. Vuelve a girarse y ve como la rubia está riéndose. Así que decide destrozar la chapa del coche. Cuando se vuelve a girar la rubia sigue riéndose de forma grotesca. El hombre ya fuera de sus cabales decide rociar el coche con gasolina y prenderlo. Por último, al girarse el hombre ve como la rubia se esta tronchando de risa. Extrañado el hombre le pregunta:
Y a ti qué te hace tanta gracia.
A lo que la rubia le dice con aires de victoria:
¡Cuando no me veías me he salido del circulo!

El mono en el Bar

Entra a un café un hombre llevando a un mono con una correa.
Se sienta, pide una bebida para él y un zumo de plátano para el mono.
El animal se toma el zumo, tira el vaso al suelo y comienza a correr por todo el bar, lanzando gritos y haciendo destrozos.Finalmente, llega a la mesa de billar, se para, ve la bola blanca que esta sobre el paño
de la mesa; la agarra y se la come.
El dueño del bar, enfurecido, le recrimina al hombre:
- Óigame, usted, ¡Ese mono suyo es un salvaje, primero me destroza el bar y después se come mi bola de billar! Los voy a echar a patadas a usted y a ese bicho de m**....
El hombre, avergonzado, le dice al dueño:
- No se preocupe amigo, yo le pago por todos los daños.
Dicho esto, saca un fajo de billetes y se va.
Al cabo de una semana vuelven el hombre y su mono al mismo bar. El hombre pide un trago para él y un zumo de plátanos para el mono. El mono esta vez se comporta decentemente; se toma su trago y se pone a caminar mesa por mesa, pero sin romper nada. En esto que ve sobre una mesa un helado con una cereza encima. Agarra la cereza, la mira bien, y procede a metérsela en el c**... con toda delicadeza. Se la saca, la vuelve a mirar, y se la come.
El dueño del bar, indignado, otra vez le recrimina al hombre:
- Oiga! Ese bicho asqueroso suyo es un inmundo!. ¿Vio lo que hizo? Delante de todos mis clientes, se mete una cereza en el c**... y después se la come.
A lo que el hombre le contesta:
- Si, mire, tiene que comprenderlo, con lo que le costó cagar la bola de billar, ahora antes de comer cualquier cosa primero la mide.

Dos niños, uno de ellos vasco, están subiendo en bicicleta una cuesta bastante empinada.

El vasco está sudando, pero el otro está absolutamente machacado, con la lengua fuera y con claras señales de estar teniendo calambres. Cuando han llegado a lo alto, el destrozado le dice al vasco, entre jadeo y jadeo:
- Oye, ¿vaya cuesta, no?.
El vasco contesta:
- Ya te digo, estaría todavia en el fondo de no haberla subido con los frenos puestos.

Jaimito estaba escribiendo una carta al niño Jesús en vista de la proximidad de la Navidad:
"Estimado Niño Jesús: Me he portado muy bien este año, favor regálame una bicicleta y un nintendo. Atentamente, Jaimito".
Dobla la carta, la pone en un sobre, la lleva a la sala a ponerla debajo del árbol de Navidad. Junto al árbol se encontraba una pequeña estatuilla de la Virgen Maria. Cuando va a poner la carta, Jaimito mira a la estatua, se arrepiente, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Rompe la carta y escribe una nueva:
"Estimado Niño Jesús: Es cierto que no me he portado tan bien este año, pero creo que por las acciones buenas me merezco un Nintendo y una Bicicleta. Atentamente, Jaimito".
Nuevamente dobla la carta, la pone en un sobre y se va hacia la sala a ponerla debajo del árbol. Al llegar, vuelve a ver la estatua de la virgen, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Rompe la carta y vuelve a escribir una tercera versión de la misma:
"Estimado Niño Jesús: Es verdad, me he portado mal este año, pero yo se que si me regalas un Nintendo y una Bicicleta, será suficiente incentivo para portarme bien el próximo año. Atentamente, Jaimito".
Dobla la carta, va a la sala y nuevamente mira fijamente a la estatua, se da la vuelta y regresa a su cuarto. Muy enfurecido destroza la carta y no sabia que hacerse del mal genio. Hasta que, de pronto, sale corriendo del cuarto hacia la sala, toma la estatua de la Virgen, la trae de regreso a su cuarto, le cubre los ojos y la boca cinta adhesiva, la envuelve en unas cobijas, la rodea con cadenas, la mete en un baúl, pone candados en el baúl, se sienta muy cómodamente con una risa muy burlona encima del baúl y escribe nuevamente una carta que dice así:
"Estimado niño Jesús: si quieres volver a ver a tu madre, dame un Nintendo y una bicicleta. Jaimito".

Llega un tipo con el amigo:
Oye, fíjate que tengo unas amigas que quieren divertirse un rato este fin de semana, y necesito que me prestes tu departamento para impresionarlas.
Okay, no hay problema, mira te dejo las llaves, total este fin de semana me voy a ver a mis padres, ¿Y cuántas son?
No compa, son 3, a ver como le hago.
Mira, tengo unas pastillas que me recomendaron para estos casos, pero con cuidado solo agarras la mitad de una.
Y llega el fin de semana y está esperando a las chavas, recuerda el consejo de su amigo y ve el frasco de las pastillas y se queda:
Pero son tres amigas, mejor me tomo 1 completa, bueno otra.
Ya el lunes el dueño del departamento llega, abre la puerta y ve el sofá destrozado, la mesa de cristal hecha pedacitos, los floreros tirados, la alfombra desgarrada. Pasa al cuarto y ve sabanas rotas, ropa en trozos, la cama con los resortes fuera, y en un rincón ve a su amigo todo tembloroso, y le pregunta:
¿Qué pasó?
¡No llegaron!

Un hombre llega a un pueblo en busca de trabajo y le informan que en la única parte que hay vacantes es en el circo ruso que están instalando. Sin pensarlo mucho el hombre va y se presenta solicitando una vacante; el dueño del circo le informa que se requiere una persona osada, valiente y seductora y que debe demostrarlo pasando por tres pruebas:
La primera es tomarse tres botellas de vodka balanceándose en un trapecio a 20 metros de altura, sin caerse, ni derramar ni una gota de licor.
La segunda es encerrarse en una jaula a peinar a un león hambriento
Y la tercera es seducir sexualmente a la contorsionista más bella del circo.
El candidato acepta las pruebas y se sube como puede con sus 3 botellas de vodka al trapecio para cumplir con la primera de ellas. Cumple con este primer reto y baja completamente borracho a encerrarse con el león hambriento.
En esta segunda prueba se demora más de cuatro horas, durante las cuales e escuchan toda clase de ruidos mezclados con los gritos del hombre y los rugidos del animal salvaje.... Finalmente sale con sus ropas destrozadas, rasguñado, mordido, sangrando, y aún con pelos de león en su boca dice:
- Listo: segunda misión cumplida; ahora donde está la mujer a la que tengo que PEINAR?..!!!!!

Llega un hombre a la consulta del doctor y le pregunta:
Y bien doctor, ¿cómo me encuentra?
El doctor lo examina y le dice:
Tiene el hígado destrozado, sus pulmones no sirven, artritis hasta el tuétano, y de paso taquicardia.
El hombre al escuchar todo eso sale muy triste del consultorio, y en eso va pasando una carroza fúnebre y el hombre le hace señas y le grita:
¡Taxi!

Llega una secretaria llorando con tremendo llanto a su oficina.

El jefe preocupado, entra a la oficina de ésta para ver cuál era el problema.
¡Ay, que tristeza!
¿Qué te pasa, por qué lloras tanto?
¡Ay, señor, esta mañana murió mi mamá, y estoy destrozada!
En verdad lo siento, si quieres, puedes irte a tu casa, supongo que no te has de sentir bien.
No señor, el trabajo me distraerá un poco y me sentiré mejor, gracias.
Bueno, estaré en mi oficina.
La secretaria se calma y se entretiene con su trabajo, cuando de pronto, una llamada por teléfono le despierta el llanto, y se suelta a llorar de nuevo.
¿Y ahora que pasa?, preguntó el jefe.
Ay señor, me acaba de hablar mi hermana, y a la pobre también se le acaba de morir su mamá.

Este era un granjero que tenía una gran plantación en las llanuras de Castilla.

Un día va a la plantación y ve que tiene media cosecha destrozada por culpa de un topo. Se pasa días y noches buscando al topo que poco a poco le va destrozando la cosecha, entonces como ve que no lo puede encontrar, coge las páginas amarillas y llama a un "cazador de topos". Luego llega el cazador de topos y le dice el granjero:
Bueno, yo te pago lo que quieras, pero tú me encuentras el topo y lo matas, pero que muera sufriendo, eh!, que muera sufriendo a más no poder.
El cazador de topos se prepara a lo Rambo y sale en busca del topo al cual encuentra. Vuelve a hablar con el granjero y le dice:
Ya he encontrado el topo.
¡Muy bien! Lo has hecho sufrir, ya te he dicho que quería que sufriera mucho.
Sí.
¿Qué castigo le has hecho para que sufriera?
¡El peor sufrimiento de todos, le he enterrado vivo!

La ley del alumno:
-El alumno no tira tizas.


Estudia la gravedad.
-El alumno no duerme.
Descansa.
-El alumno no insulta a los profesores.
Les recuerda lo que son.
-El alumno no suspende.
Le suspenden.
-El alumno no masca chicle en clase.
Estudia la masa y el volumen.
-El alumno no le pega a sus compañeros
Sólo les intenta maquillar.
-El alumno intenta ser modesto.
Pero que lo otros tengan siempre en cuenta quién es el mejor.
-El alumno no chilla.
Intenta relacionarse o desfogarse.
-El alumno no dice palabrazos.
Añade palabras a su diccionario mental.
-El alumno no destroza el Instituto.
Lo decora.

Eran dos pescadores, hermanos gemelos, uno soltero y el otro casado.


El soltero tenía una lancha de pesca, ya vieja, que era la herramienta con la que lograba su sustento.
Un día, muere la esposa del hermano casado y, como las desgracias no vienen solas, la lancha del hermano soltero se va al fondo del mar.
Una viejecita del pueblo, curiosa , va a darle el pésame al viudo, Pero confunde a los gemelos y se dirige al que ha perdido la lancha.
- Recién me enteré. ¡Qué pérdida enorme! Debe ser terrible para tí.
- Sí, estoy destrozado, pero es preciso enfrentar la realidad. Debo reconocer que estaba ya vieja. La rajadura de adelante estaba tan grande que ya no había con qué llenarla y el agujero de atrás se agrandaba más cada vez que la usaba. Además estaba deformada al medio y no se le podía quitar el olor a pescado. La parte de atrás estaba bastante caída y las curvas de adelante casi habían desaparecido.
Pero yo me siento culpable porque se la prestaba a cuatro amigos para que se divirtieran; les pedí que la usaran con cuidado, pero se montaron los cuatro a la vez y ella no aguantó.
A la viejita, muerta de un infarto, la enterraron al otro día.

Arañazos justificados

Se encuentran dos amigos, uno iba con la cara destrozada, llena de arañazos.
- ¿Qué te ha pasado?
- Mira que cara me ha puesto mi mujer por cogerle un pecho.
- ¡Caray! Que carácter. Yo cuando le cojo un pecho a mi mujer, normalmente le gusta, me lo agradece, nos ponemos cariñosos...
- ¿Sí? Y si se lo coges con la puerta del coche ¿también?.

Los chistes son una forma popular de entretenimiento que típicamente consta de una anécdota o historia cómica con un final sorpresivo y gracioso. Existen muchos géneros de chistes, como los chistes de niños, los chistes de adultos, entre otros. El propósito principal de los chistes es provocar risa, normalmente atravesando conceptos o situaciones comunes en la vida de una manera humorística y a menudo irónica. La habilidad de contar chistes y hacer reír a las personas es una gran forma de romper el hielo y de conectar con los demás.

chistes de destrozar

Contar chistes de destrozar es una parte importantísima de cualquier conversación o reunión social. Los chistes, llenos de humor y diversión, tienen la capacidad de liberar tensiones y crear un ambiente relajado y alegre. Pueden contarse en cualquier situación, siempre y cuando sea apropiado y no ofenda a nadie. Contar chistes puede ser especialmente efectivo para romper el hielo al inicio de un evento social, hacer reír a los demás en medio de una conversación o simplemente alegrar el día de alguien que puede necesitarlo. Sin embargo, es esencial recordar que el sentido del humor puede variar de una persona a otra, y lo que para uno puede ser gracioso, para otro puede no serlo.